Deambulando por la web y reflexionando un poco, como de costumbre, me topé de bruces con una visión social que me preocupó bastante. No sé si me pasó, como de costumbre, que por donde voy suele tocarme el tonto de turno de cara al público. El caso es que los comentarios de gran parte de personas, hombres y mujeres, me llegaron extraña y preocupantemente a esa fibra que tengo yo, en la que pocas cosas me preocupan realmente.
"¿En qué combate?" diríamos la mayoría de los hombres y una parte de las mujeres (que aun no se han enterado de qué va esto). A lo que las extremistas que portan por bandera el símbolo femenino (y la idea de belleza que se separa claramente de
Sorprendentemente, tan sólo en España se registraba entonces una de las tasas más bajas de violencia doméstica de Europa, sin embargo, a los parlamentarios del bipartidismo les parece bien eso de que no les señalen con el dedo en los medios como "machistas" si no dan su voto para estas leyes "igualitarias".
"¡¡Coño!!" dice el hombre de a pié cuando se entera de este dato por la prensa. Ahora, se hizo común más que nunca esa frase que cita "si la parienta me denuncia me quedo sin casa y sin hijos" (y sin coche y sin reputación, y sin futuro...). Un leve miedo empezó a importunar los quehaceres de muchos españoles que veían en estas leyes "algo radical" y que diferían de lo que se vendió como "una guía para evitar el lenguaje sexista"... hasta que vieron la foto
Algún garrulo tarado quedaba por ahí que pensase que podía seguir zurrándole a su novia o esposa sin que ello tuviese repercusiones legales (y pobre del que aún quede que lo siga pensando), por lo que la maquinaria nacional feminista seguía funcionando: Básicamente, las encargadas de los organismos asiduos a lo que luego fue el Instituto de
La peligrosísima "ideología de género" se comenzaba a imponer en las instituciones, en los medios de comunicación y en la vox populi. Se puso de moda porque es lo políticamente correcto. Esta ideología legitima la discriminación del hombre en beneficio de la mujer (así de sencillo, generalizando en TODOS los casos); básicamente por una cuestión de "desigualdad histórica", entre otras justificaciones. Vamos, como si ahora los israelíes pudiesen matar palestinos porque, como pueblo, han sido masacrados durante siglos y ahora tienen que solventar esa desigualdad histórica. Flipante.
Esto a día de hoy no tenía mucha importancia, pero el tiempo pasa y las injusticias ya pasaban de claro a oscuro. El Tribunal Constitucional empieza a recibir cuestiones de inconstitucionalidad sobre los novedosos artículos aplicados a sentencias (casi todas del ámbito Penal) que "parece ser" vulneraban el derecho constitucional de tener pene. A día de hoy, ninguna de estas sentencias fue admitida.
Se armó muy gorda en ese momento clave que no podríamos señalar cronológicamente; ya que los derechos de miles y miles de individuos habían sido violados sistemáticamente con una sentencia a veces poco o nunca motivada.
Independientemente de que el peso de
Algún garrulo tarado quedaba por ahí que pensase que podía seguir zurrándole a su novia o esposa sin que ello tuviese repercusiones legales (y pobre del que aún quede que lo siga pensando), por lo que la maquinaria nacional feminista seguía funcionando: Básicamente, las encargadas de los organismos asiduos a lo que luego fue el Instituto de
Esto a día de hoy no tenía mucha importancia, pero el tiempo pasa y las injusticias ya pasaban de claro a oscuro. El Tribunal Constitucional empieza a recibir cuestiones de inconstitucionalidad sobre los novedosos artículos aplicados a sentencias (casi todas del ámbito Penal) que "parece ser" vulneraban el derecho constitucional de tener pene. A día de hoy, ninguna de estas sentencias fue admitida.
Se armó muy gorda en ese momento clave que no podríamos señalar cronológicamente; ya que los derechos de miles y miles de individuos habían sido violados sistemáticamente con una sentencia a veces poco o nunca motivada.
Independientemente de que el peso de

Y así, sentencia tras sentencia, "Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas. La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada." (Talmud)



